Mantén a tu perro en forma: ejercicio, la prueba de las costillas y articulaciones sanas
Cuánto ejercicio necesita tu perro, la prueba de las costillas de 10 segundos que le gana a la báscula y cómo cuidar las articulaciones de un perro grande.
Un perro en forma es un perro más feliz, más tranquilo y que vive más. La buena noticia: no necesitas un gimnasio, solo la cantidad justa de movimiento para tu perro, un chequeo rápido con las manos y un poco de cuidado de sus articulaciones.
¿Cuánto ejercicio es suficiente?
No existe un número mágico único. Un border collie y un bulldog viven en el mismo mundo, pero sus necesidades de ejercicio son casi opuestas. Como base, la mayoría de los perros adultos sanos necesita entre 30 minutos y 2 horas de actividad al día. Las razas de trabajo muy activas, como los huskies, los collies, los vizslas y los pastores alemanes, suelen necesitar más de 90 minutos además de estímulo mental, o van a gastar esa energía mordiendo, ladrando y cavando. Las razas de cara plana, como los pugs y los bulldogs, necesitan mucho menos y se sobrecalientan peligrosamente rápido.
La edad importa tanto como la raza. Los cachorros siguen una guía aproximada de cinco minutos por mes de edad, dos veces al día, para proteger sus articulaciones en crecimiento. Los perros mayores necesitan sesiones más suaves y cortas.
Y no te olvides del cerebro. Una caminata de 15 minutos olfateando puede cansarlo más que una carrera. Ajusta el esfuerzo al perro que tienes enfrente y vas a ver cómo desaparecen las conductas destructivas.
La prueba de las costillas en 10 segundos
La báscula sola no siempre te dice si tu perro tiene peso de más. Tus manos sí. Pásalas por ambos lados de su pecho: deberías sentir cada costilla fácilmente bajo una capa delgada de grasa, como cuando palpas el dorso de tu propia mano. Si tienes que presionar fuerte o no las encuentras, probablemente tiene sobrepeso. Desde arriba deberías ver una cintura que se marca detrás de las costillas, y de lado, la panza debería subir, no colgar plana.
Los veterinarios van más allá con una escala de condición corporal de 9 puntos en lugar de un solo peso ideal, porque un peso sano para un perro puede ser obesidad para otro de la misma raza, según su estructura.
Por qué importa el peso de más (y cómo arreglarlo)
Los estudios estiman que más del 50% de los perros tiene sobrepeso u obesidad, y aun así la mayoría de los dueños dice que su perro está "normal". Los culpables de siempre son demasiados premios, las sobras de la mesa y la comida disponible todo el día, sumados a muy poco ejercicio. Unos kilos de más en un perro pequeño equivalen a 20 o más en una persona.
Lo que está en juego es real: el exceso de peso se asocia con diabetes, artritis, esfuerzo cardíaco y una vida más corta. Un estudio clave de 14 años encontró que los perros mantenidos delgados vivieron una mediana de 1.8 años más que sus hermanos con leve sobrepeso alimentados con la misma dieta.
¿Lo mejor? Es reversible. Usa una taza medidora en vez de calcular a ojo o dejar comida libre, reduce las sobras, cambia los premios calóricos por verduras como zanahoria o ejotes, y suma caminatas diarias. Revisa las costillas cada pocas semanas. Si tienes dudas, pídele a tu veterinario que evalúe su condición corporal y fije un peso meta y un plan. Es la victoria de salud más fácil que vas a tener.
Perros grandes, articulaciones felices
Los grandes daneses, los pastores alemanes y los labradores roban corazones, pero sus articulaciones soportan cargas enormes, y estas razas son propensas a la displasia de cadera y codo y a la artritis. El cuidado empieza temprano: un alimento adecuado para cachorros de raza grande ayuda a que huesos y articulaciones crezcan a un ritmo seguro, porque crecer demasiado rápido puede dañarlos. Evita forzar ejercicio intenso y los saltos desde los muebles mientras esas articulaciones todavía se forman.
El mayor favor que le puedes hacer es mantenerlo delgado, porque cada kilo de más multiplica el estrés sobre caderas y rodillas. El ejercicio moderado y constante, como caminar y nadar, desarrolla el músculo que sostiene las articulaciones mejor que correr a toda velocidad o saltar. Consulta con tu veterinario sobre suplementos como la glucosamina y los omega-3, y pon rampas o alfombras para que los perros mayores no resbalen ni salten. La rigidez, la cojera o no querer subir escaleras son señales tempranas que ameritan una visita al veterinario.
¿Sabías que? Un "olfa-safari" de 20 minutos, en el que tu perro puede detenerse a oler todo, puede cansarlo tanto como una hora de caminata rápida.
Muévete con él, mide las porciones y revisa esas costillas, y tu perro seguirá aventurero por muchos años. 🐾